martes, 22 de octubre de 2013

Liderazgo






La persona al frente de cualquier organización tiene una gran influencia sobre los demás, así que antes de iniciar nuestro emprendimiento se debe reflexionar acerca de lo que es liderazgo.

El liderazgo consiste en la dirección de las actividades de un grupo y la habilidad para influir en los miembros del equipo para que desempeñen sus actividades. Su función principal es llevar hacia el logro de los objetivos previstos, ya que ayuda a la comprensión de las necesidades y los instrumentos para satisfacerlas. Independientemente de las características del emprendimiento que se quiera iniciar, todas las instituciones deben adaptarse y revisar que la forma en que actúan tenga una estrecha coherencia con las necesidades del entorno. Recordemos que estamos en medio de una sociedad cambiante.       Cada quien estipula su éxito y el de sus compañeros a través de su liderazgo.

Un líder se caracteriza porque tiene conocimientos sólidos, organiza su trabajo, dedica tiempo a su labor, prioriza sus actividades y tiene claros sus objetivos. Además, está dispuesto a escuchar, no impone su criterio, sino que desarrollo en conjunto con los miembros de su equipo ese criterio y análisis críticos, involucra activamente a los demás, asume responsabilidades y hace responsables a los demás de sus acciones. Inspira, es positivo, crea una relación de interdependencia en el equipo.

El líder es quien dirige las actividades del equipo; inspira e influye a los miembros del equipo; clarifica la misión y visión del equipo; propone herramientas e instrumentos que facilitan la comunicación. Se distinguen por su visión a largo plazo, hacer hincapié en la visión,  valores y motivación, resuelven los problemas que aparecen; son proactivos; se identifica con los miembros del equipo; es abierto y flexible y se actualiza constantemente.


Al llegar a los niveles elevados de la organización las habilidades conceptuales se tornan más importantes porque requieren de la participación de más personas, la visión de lo que se pretende lograr se debe clarificar, los miembros del equipo deben contar con una preparación determinada, se debe enfatizar en la forma de dirigir al equipo, responder a las necesidades cambiantes y emergentes, mejorar los  procesos que se dan, resolver los problemas en equipo, redefinir los valores, expandir la comunicación, entre otros.

Un líder motiva a su equipo cuando se toma de tiempo de conocerlos, fomentando así su nivel de pertinencia al equipo; reconoce los logros personales de los miembros del equipo; se mantiene en comunicación constante con ellos; conoce sus necesidades; les proporciona herramientas e instrumentos pertinentes. Podría aumentar el compromiso de los empleados primero al cumplir él con sus compromisos; actualizarse y motivarlos a actualizarse también, delega responsabilidades que responden a su nivel de preparación y actualización; permite la implementación de cambios e innovaciones; lo toma en cuenta para la clarificación y alcance de la visión y el nivel de compromiso ante ella.





Creatividad y educación

Creatividad es la habilidad que tiene una persona hacer algo de la nada, una capacidad de producir. Esta habilidad, afirman algunos, es innata de todos, aunque en diferentes medidas.

Lo que llama mi atención es que muchos  no se consideran creativos, ya sea porque su entorno se los ha hecho creer o porque ellos mismos limitan, a través de algún sistema consciente o inconsciente, su capacidad de producción. Quienes verdaderamente tienen esta capacidad desarrollada son los niños. Ellos no temen las críticas de los demás y dan rienda suelta a esta capacidad, hasta que están inmersos en el sistema educativo.

La educación como sistema, si bien tiene finalidades loables, no permite que cada niño pueda producir a gran escala conforme le vaya surgiendo de adentro. "No, ¿dónde has visto flores de ese color?" , "Esta es la forma correcta de operar la resta", "Se hace así porque yo así te lo enseñé" y un largo etcétera dan evidencia de esto. Además, investigaciones evidencian que la capacidad de producción y motivación decaen conforme los niños avanzan en el sistema escolar.

No es sorpresa entonces que a la hora de querer emprender algo, entremos en pánico y nos sintamos incapaces de crear. Pero nada más lejos de la verdad, todos podemos crear en medidas que nuestras características personales, experiencias y recursos nos lo permitan. Lo importante es animarse, aunque uno falle. Muchas veces, por no decir la mayoría, los mejores inventos han ocurrido gracias a la perseverancia de las personas y a su forma peculiar de percibir y reaccionar sobre su entorno.

Lo importante es pensar que podemos, y no dudar en nuestra capacidad para crear, así se contagia el mundo.

Les dejo una reflexión acerca del paradigma de la educación y el caso del fundado de Lego, toda una mente creativa.

Cambiando paradigmas

La historia de Lego